Entrevista de Mario Ghibellini a León Trahtemberg sobre la implementación de «Aprender en casa» , sistema de educación a distancia creada por el MInisterio de Educación con ocasión del aislamiento social que trajo consigo la epidemia del coronavirus  El Peruano 07 04 2020 

León Trahtemberg destaca estrategia «Aprendo en Casa» del Ministerio de Educación. Especialista señala que la educación del siglo XXI y la del futuro están basadas en el mundo virtual más que en el presencial. El especialista en educación León Trahtemberg destacó el inicio del año escolar del Ministerio de Educación a través de la estrategia Aprendo en Casa. (Tomado de En Portada, Canal N, 06 04 2020)

Trahtemberg descartó que los alumnos se vayan a retrasar durante este proceso. «Las competencias que uno tiene que adquirir en la vida escolar son los mensajes fundamentales. Hay una distribución gradual en los once grados de primaria y secundaria, más lo de preescolar, que el Ministerio de Educación propone para tratar de acompañar el desarrollo cronológico de los chicos y permitir que a lo largo del tiempo estas competencias, estas habilidades se vayan acumulando y desarrollando, pero en mayor o menor amplitud, es una cosa que tiene cierta flexibilidad», dijo en el programa N Portada, del Canal N.

Señaló que hay países donde el día escolar dura seis horas, en otros ocho horas, y que hay países cuyo año escolar es de 40 semanas y otros de 36. «Entonces, hay una cierta variabilidad respecto a cuánto tiempo se requiere para adquirir las habilidades fundamentales y las competencias que permiten a uno desempeñarse en el mundo y yo creo que, en ese sentido, en contextos como estos, es perfectamente válida la idea de reprogramar y de recalendarizar, y de alguna manera, complementar las habilidades que adquieren en su clase presencial con aquellas que están adquiriendo por las fuerzas de las circunstancias».

Explicó que lo que se debe entender que los alumnos han terminado el año escolar anterior en diciembre, van a regresar a clases optimistamente en mayo, lo que significa que, si no tuvieran nada, perderían seis meses o más de su trayectoria escolar. 

De lo que se trata -afirmó- es de ver la manera de mantener un vínculo, una continuidad con el quehacer de la vida escolar que implica enfrentar retos, aprendizajes, mantener un cierto hábito de trabajo escolar, pero obviamente dentro de un escenario distinto del salón de clases presencial, por lo que se requieren enfoques y priorizaciones alternativas. 

«El 30% del Perú tiene la posibilidad de hacer un vínculo por internet y el 70% no. Entonces, hay que utilizar distintos medios para garantizar esa continuidad del vínculo profesores-alumnos-aprendizaje, que en este momento es mucho más importante que el contenido que eventualmente hubiesen desarrollado si hubieran ido presencialmente a la escuela. Eso siempre se puede reprogramar, se pueden buscar fórmulas por la cuales aquellos objetivos no alcanzados en el período se reformulen, se replanteen, se integren con otros», manifestó. 

Consideró que la idea que más sentido tendría sería convertir el 2020 y el 2021 como un solo ciclo, de tal manera de que todo lo que evidencie no haber sido aprendido este año se incorpore al 2021 y de esta manera, en esos dos años, se vaya supliendo aquello que no se pudo hacer en el primer semestre.

Sin embargo, Trahtemberg resaltó que en este primer semestre se están desarrollando una serie de habilidades que no son las usuales para la escuela presencial. «Para empezar, todo el aprendizaje del mundo virtual para profesores y alumnos les va a quedar para toda la vida, porque se van a convertir en parte de su habilidad y cotidianidad, con lo cual el Perú va a poder dar un salto importante en sus modelos educativos a partir del retorno a clases. Claro, se aprendió a la fuerza, digamos, producto de las circunstancias, con mucho esfuerzo, pero al final se va a estabilizar y se va a convertir en un saber usual».

Dijo que, aunque muchos padres no lo entiendan, el vínculo profesor-alumno-aprendizaje con la estrategia Aprendo en Casa es más decisivo en educación inicial porque los niños tienen un vacío desde que dejaron la escuela en diciembre pasado. «Justo en la etapa más importante de su desarrollo neurológico, fisiológico, motor, intelectual, cognitivo y social del niño en los primeros cinco años de vida les vamos a decir: vas a estar en las cuatro paredes de tu casa sin salir, con el estrés de la casa y sin ningún contacto con profesores ni alumnos, ni con alguien que lo pueda estimular con un criterio profesional y permita su crecimiento intelectual y social y de salud mental.

Advirtió que el hecho de que tengan menos horas de contacto en la educación inicial no quiere decir que ese contacto no sirva porque el profesor solo está media hora o dos o tres veces al día vinculado con los niños. «Esta es una forma de respetar al niño, entender que él tiene un cierto nivel de atención, de concentración, de divertimiento, de juegos, de hacer otras tareas en la casa; y también los padres que lo acompañan en su diario quehacer, tienen que ocuparse de otras cosas más. 

El hecho que se dosifique con menos tiempo de actividad para los niños de inicial y de los primeros grados de primaria -precisó- no quiere decir que no se requiere que todo el equipo de profesores esté disponible para preparar las actividades y mantener el contacto con ellos. No tiene mucho sentido hablar solamente de cuántas horas de clase hubieran tenido si iban al aula presencial versus lo poco que eventualmente suponen que hacen en la casa. Lo que están haciendo en la casa es salvarle la vida, cuidando su salud mental, sus vínculos, su desarrollo neurológico, cognitivo, gracias a los estímulos que se van a ir dando día a día en este contacto con el preescolar, primaria y secundaria.

Trahtemberg sostiene que no tiene sentido suponer que es el número de horas al día el que va a determinar si los alumnos están siendo acompañados en su aprendizaje, sino el hecho de estar vinculados, de estar conectados, de aprender cotidianamente algo interesante, de enfrentarse a nuevos medios como la radio, la televisión e internet para estudiar y aprender, el interactuar en equipo pero por vías virtuales- «Todas son formas de aprendizajes, de socialización que son sumamente importantes para la salud mental de los chicos y para que se mantenga una continuidad de su desarrollo escolar». 

Estimó que durante la primera semana de la estrategia Aprendo en Casa será del choque, donde todo el mundo se asusta, profesores que dicen que no saben, que no entienden, los alumnos tampoco, los padres no saben siquiera sintonizar el canal donde está el programa, etc. La segunda semana será la del aprendizaje de los errores, donde se ajusta, replantea, reformula y afina el modelo. «Hacia la tercera semana la gente ya estará montada sobre el caballo. Todo ese aprendizaje no solo va a permitir continuar clases en mayo o junio, o el tiempo que sea necesario. Después se va a convertir en un complemento de la educación presencial. «Y hay que tener en cuenta que la educación del siglo XXI, la educación del futuro están basadas en el mundo virtual más que en el presencial», sentenció.